El modelo económico de la dictadura de Pinochet, denominado capitalismo neoliberal y que fuera impuesto a sangre y fuego por el régimen militar y los Chicago Boys, y que ha logrado sobrevivir durante más de 17 años en manos del pacto de centro derecha conocido como Concertación, sigue causando estragos en los bolsillos de los sectores de menores ingresos del país. Dicho modelo no solo ha institucionalizado la brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, creando así grandes injusticias y desigualdades sociales, sino que además ha sido un modelo que ha estado sometido permanentemente a los vaivenes de la especulación financiera internacional y el manejo que hacen las mafias del FMI, el BM y otras entidades con la economía mundial. En este plano la economía chilena, sigue siendo extremadamente dependiente, con poca capacidad de maniobra y sujeta esencialmente a las decisiones de la mafia económica mundial. Las fluctuaciones del dólar y las caída de la bolsa en el plano internacional, ha significado que en Chile la inflación (6,2%) hasta ahora, se comience a desatar de manera gradual y sin que nadie la controle, cuyo efecto mayor es la reducción permanente del poder adquisitivo de los sectores más golpeado por el capital neoliberal y que son los que viven con ingresos de sobre vivencias y que son la gran mayoría del país. La pérdida del poder adquisitivo es aún más brutal e inhumana para quienes viven en la extrema pobreza y que son alrededor de un millón y medio de chilenos (es decir, el 13,5% de la población que está bajo esa frontera) su capacidad de compra se ha visto reducida en un 20%. Los ingresos de las familias de Chile prácticamente no han crecido en este año, de acuerdo a cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas; por lo tanto, no han podido compensar el alza de precios.Ni el buen precio del cobre en el mercado internacional, ni el crecimiento de las exportaciones, ni los tratados de libre comercio (TLC) firmado por Chile con innumerables países, han contribuido a un mejoramiento de las condiciones de vida de los chilenos, no han mejorado los ingresos de la clase trabajadora y no se han creado fuentes laborales nuevas, seguras y dignas. Los "éxitos económicos del jaguar con arestín latinoamericano", solo ha estado presente en los tecnócratas neoliberales del sistema y de un sector de la Concertación, que como políticos vendidos a bajo precio, se han puesto al servicio de la oligarquía económica y financiera, al servicio de los grandes empresarios y las trasnacionales que operan en el país.Lo cierto es que la clase trabajadora del país del cono sur, es cada vez más pobre, cada vez puede comprar menos, pasando una serie de pellejerías producto de la inflación que se ha desatado hasta ahora. Además hay que tener en cuenta que no solo los alimentos básicos han mermado los bolsillos de los sectores de menores ingresos, pues el incremento del precio de consumo de electricidad y el gas también tiene una incidencia significativa en los bolsillos del común de la población.
Eduardo Andrade Bone , Noticia completa en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=57914

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